PUERTO VALLARTA, JAL. (22 de febrero de 2026) — Lo que comenzó como un domingo habitual en uno de los destinos turísticos más importantes de México, se transformó rápidamente en un escenario de tensión y pánico. Tras confirmarse la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», durante un operativo militar en Tapalpa, células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) desataron una ola de violencia en Puerto Vallarta, caracterizada por bloqueos viales, quema de vehículos y disturbios.

Las densas columnas de humo negro que se alzaron sobre distintas avenidas principales y carreteras de acceso al puerto documentaron la rápida respuesta del crimen organizado, que utilizó la táctica de los «narcobloqueos» para sembrar terror y entorpecer la movilización de las autoridades.
Así se vivió el caos en las calles
Decenas de videos y testimonios compartidos por residentes y turistas en redes sociales mostraron el nivel de coordinación de los grupos armados, quienes, a plena luz del día, despojaron a civiles y choferes de transporte público de sus unidades para atravesarlas en las vialidades y prenderles fuego.
El impacto inmediato en el puerto se reflejó en:
• Parálisis vial: Arterias clave, incluyendo las salidas hacia Nuevo Nayarit y la carretera a Mismaloya, reportaron bloqueos simultáneos con camiones y autos particulares incendiados.
• Pánico entre turistas y locales: Turistas nacionales y extranjeros que se encontraban en zonas comerciales, playas y avenidas tuvieron que buscar refugio inmediato en hoteles y establecimientos cercanos.
• Suspensión de servicios: El transporte público detuvo sus rutas por seguridad, mientras que cientos de comercios, restaurantes y plazas comerciales cerraron sus cortinas de manera anticipada ante el temor de saqueos o enfrentamientos armados.
Despliegue de seguridad y control de daños
Ante la emergencia, el Gabinete de Seguridad activó el «código rojo» en la región costera. Elementos de la Policía Estatal, la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina (SEMAR) se desplegaron en los puntos críticos de Puerto Vallarta.
Las autoridades trabajaron a marchas forzadas junto con Protección Civil y Bomberos para sofocar los incendios y retirar los chasises calcinados con grúas blindadas, buscando liberar las vías de comunicación lo antes posible. A la par, se implementaron patrullajes aéreos y terrestres para disuadir nuevos ataques y proteger la zona hotelera.
El exhorto de las autoridades
En medio de la psicosis generada, el gobierno reiteró el llamado a la población a resguardarse en sus hogares o sitios de hospedaje y evitar traslados innecesarios. Asimismo, insistieron en la importancia de no difundir rumores o información no verificada que pudiera agravar la sensación de inseguridad.